El legado lírico y cancionero medieval más rico de un rey «vivo en el imaginario andaluz entre la historia y la literatura, entre la realidad y la leyenda»

El profesor y académico correspondiente de San Romualdo D. Miguel Cruz Giráldez  pronunció el pasado martes 14 de abril de 2026 una conferencia titulada «Las cantigas de Alfonso X en la catedral de Sevilla» enmarcada en la programación del curso 2025-2026, en la que el doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Sevilla ofreció una lectura histórica, literaria y musical de la vinculación entre Alfonso X el Sabio y la capital hispalense, ciudad que no solo fue residencia habitual del monarca durante buena parte de su reinado, sino también uno de los principales enclaves culturales de su corte. El ponente situó además la figura del rey y la celebración del acto de su conferencia en el marco de la conmemoración del 805 aniversario del nacimiento del monarca subrayando que, junto a su legado jurídico, histórico y científico, su aportación literaria alcanzó una relevancia excepcional a través de las Cantigas de Santa María, un tesoro cultural que narra pasajes milagrosos de la Virgen María hilvanas a través de la fe y la vida en la Sevilla del siglo XIII mediante la literatura con autoría mayoritaria del propio monarca, música e ilustraciones. De hecho, Entre todos los cancioneros conservados, las Cantigas de Santa María del rey trovador Alfonso X el Sabio, con sus 427 composiciones, constituyen el repertorio musical más importante de Europa por lo que se refiere a la lírica medieval, y su cancionero mariano más rico.

Tal y como expuso Dña. Adelaida Bordés Benítez, secretaria general de la Academia de San Romualdo, en sus palabras a modo de introito del conferenciante, el Sr. Cruz Giráldez —académico de esta institución desde 2012— posee un brillante currículo y una dilatada trayectoria profesional en el ámbito de la literatura, la historia y la religiosidad popular, una de sus líneas de investigación como también es la relación de las letras y la medicina. A sus numerosas publicaciones y participaciones en congresos y reuniones científicas también como catedrático de Lengua Castellana y Literatura o profesor asociado al Departamento de Literatura Española e Hispanoamérica en la Facultad de Filología de la Universidad de Sevilla se ha unido una «constante disposición hacia la Academia de San Romualdo en estos catorce años —aseveró la Sra. Bordés Benítez— desplazándose desde Sevilla para participar en distintos actos o siendo miembro del jurado del concurso internacional de cuentos Puente Zuazo». Con la anécdota del detalle del conferenciante «que cada 19 de junio nunca olvida felicitarnos la onomástica de San Romualdo», la secretaria general de la Academia finalizó unos breves apuntes sobre el conferenciante al que el presidente D. José Enrique de Benito Dorronzoro dio la palabra para pronunciar su disertación.

Una obra más allá de un cancionero piadoso

Uno de los ejes centrales de la exposición es la idea de que las Cantigas no deben entenderse únicamente como un cancionero piadoso, sino como una obra compleja, de gran ambición artística, en la que confluyen poesía, música e imagen. Alfonso X, según explica el conferenciante, impulsó un verdadero arte total medieval: los textos fueron escritos en gallego-portugués, acompañados de notación musical e iluminados con miniaturas destinadas no solo a embellecer el código, sino a facilitar la comprensión del contenido y su uso devocional. Esa dimensión visual convierte los manuscritos en «una auténtica catequesis ilustrada», pensada para ser vista, leída y cantada en contextos litúrgicos.

D. Miguel Cruz Giráldez insistió también en la importancia de Sevilla como centro de producción del cancionero alfonsí. Alfonso X residió allí de manera casi continua desde la conquista de la ciudad por Fernando III y, durante esos años, la corte, el taller regio y el entorno eclesiástico sevillano ofrecieron las condiciones materiales y culturales para la elaboración de buena parte de las Cantigas. El orador mencionó la presencia de artistas y miniaturistas vinculados a la ciudad, así como el hecho de que algunos códices conservados presentan señales de haber sido concebidos para uso litúrgico en la Capilla Real de la Catedral de Sevilla.

A partir de ahí, el análisis se centró en varias cantigas que a su juicio prueban la autoría real o las relacionadas directamente con Sevilla, su catedral y sus imágenes marianas en las que se centró con sus palabras. La primera de ellas es la cantiga 292, con la mención a la Virgen de los Reyes, imagen cercana unida a la memoria de San Fernando ya la identidad religiosa de la ciudad. El relato milagroso vincula la devoción regia con una escena onírica en la que Fernando III se aparece para ordenar que el anillo destinado a su estatua se coloque en la imagen de la Virgen. La cantiga, de fuerte carga autobiográfica y política, permite leer la piedad de Alfonso X como una forma de reorganizar simbólicamente el espacio sagrado y funerario de la Capilla Real, reforzando la primacía de la Virgen sobre la memoria dinástica.

La otra gran pieza comentada es la cantiga 324, dedicada a la Virgen de la Sede, imagen titular de la Catedral de Sevilla. Aquí se narra la curación milagrosa de un mudo al contemplar la imagen, episodio que culmina con la donación solemne de la Virgen por Alfonso X a la Catedral desde el Alcázar. El orador subrayó el carácter local y casi cívico de la escena: Sevilla no aparece como simple escenario, sino como comunidad que recibe, reconoce y celebra la presencia protectora de su patrona. La cantiga presenta además un interés musical notable, con rasgos de virelai (forma poética y musical de origen medieval, fundamental en la cultura europea entre los siglos XIII y XV) y posibilidades polifónicas sugeridas por la estructura melódica del estribillo.

La conferencia no se limitó a las cantigas milagrosas. También aborda las de loor o alabanza, y en especial la famosa cantiga 100, Santa María Estrela do Día , ligada a la Orden de Santa María de España. Esta composición permite ver cómo la devoción mariana se enlaza con la imaginería simbólica medieval, en particular con la estrella como signo de guía, orientación y salvación. El ponente interpreta esta imagen como una síntesis de teología, espiritualidad y cultura astronómica, perfectamente acorde con la mentalidad intelectual del propio Alfonso X. En este punto, el rey aparece no solo como promotor político y religioso, sino como poeta que transforma el amor cortés en alabanza espiritual dirigida a la Virgen.

Otro aspecto destacado es el de la autoridad. La conferencia planteó que, aunque no todas las cantigas pueden atribuirse directamente a Alfonso X, sí existe base suficiente para pensar que intervino de manera personal en una parte importante de ellas, especialmente en las de contenido autobiográfico, en las de suelo y en aquellas ligadas a experiencias cercanas a su biografía. Esta intervención no se limita a la iniciativa general del proyecto, sino que incluye una participación creativa real, en diálogo con el trabajo de los colaboradores de la corte poética y del escritorio regional.

El ponente dedica también atención a la dimensión histórica de la memoria alfonsí en Sevilla y Andalucía. Subraya que el rey fue recordado no solo por su política laboral, repobladora y legislativa, sino por su profunda relación con la ciudad, visible en la catedral, en la Capilla Real y en la tradición cultural posterior. Se menciona incluso la pervivencia de esa memoria en instituciones académicas y conmemoraciones contemporáneas, como el caso de la conocida leyenda del lema hispalense «Nomadejado». En palabras de Cruz Giráldez, «hoy sabemos que  lo que demuestra que Alfonso X sigue siendo una figura viva en el imaginario andaluz, entre la historia y la literatura, entre la realidad y la leyenda».

La conferencia puede visionarse en su totalidad en el vídeo alojado en el canal oficial de la Academia de San Romualdo en la plataforma YouTube. Se adjunta además una galería fotográfica del acto.

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