Los avances en ADN y genética y sus aplicaciones en la historia centraron el discurso de ingreso del profesor Lorente

La Academia de San Romualdo de Ciencias, Letras y Artes celebró, el pasado 2 de diciembre, sesión de junta pública y solemne en la que tomó posesión de una plaza como académico correspondiente el Sr. D. José Antonio Lorente Acosta, catedrático de Medicina Legal y Forense. Su discurso llevó por título «ADN e historia» y fue presentado por D. Antonio Campos Muñoz, catedrático de Histología de la Facultad de Medicina de Granada y académico.

D. José Antonio Lorente pronunció un discurso en el que habló sobre el protagonismo que el ADN ha desempeñado en el desarrollo de la medicina forense y del papel que puede tener en las investigaciones históricas en aquellos casos en que los datos biológicos, científicamente generados, puedan aportar información objetiva que ayude a los historiadores a interpretar o reinterpretar ciertos hechos que permanecen en duda, en disputa o desconocidos.

Previamente a su intervención, el profesor Campos Muñoz dio a conocer las excelencias del nuevo académico y con ello los méritos por los que esta institución acordó en su momento que Lorente Acosta ingrese en la nómina de miembros de la entidad. D. Antonio Campos destacó el prestigio que, tanto a nivel nacional como internacional, posee Lorente en ámbitos como la medicina legal y la medicina del trabajo. Mostró su interés por la trayectoria del nuevo académico desde que por entonces fuera su alumno en la Universidad de Granada y enumeró sus logros académicos, entre ellos la prolongada estancia en la Academia del FBI en Estados Unidos o, a su regreso, la puesta en marcha en Granada y la dirección del Laboratorio de Identificación Genética del Departamento de Medicina Legal, «desde donde potenciará con técnicas genéticas de vanguardia la identificación humana a todos los niveles». Fue uno de los orígenes de la implicación de D. José Antonio Lorente en posteriores programas de identificación de personas desaparecidas en España o en países como en Chile, desaparecidos relacionados con la trata de seres humanos y de menores o tráfico de órganos, todos ellos epígrafes que posteriormente formaron parte del esquema expositivo del discurso de ingreso del nuevo académico correspondiente.

En este sentido, y tomando ya posteriormente la palabra, el profesor Lorente quiso comenzar su exposición ofreciendo unas nociones sobre el ADN desde la primera vez que surge este concepto, científicamente y con datos objetivos, en 1869 cuando la llamada «molécula de la vida» fue aislada por primera vez por el médico y biólogo suizo Johan Friedrich Miescher, profesor de la Universidad de Basilea. «Era la clave en la conservación de las características de cada especie y, a su vez, la esencia de la transmisión de estas características de padres a hijos», aseveró el conferenciante.

Se centró entonces el profesor en la llamada «genética forense», o sea, en los análisis de ADN para la identificación humana en sus diferentes contextos, penales y civiles, siguiendo las áreas del derecho, y en cubrir con su exposición aspectos relacionados de su aplicación al mundo de la historia. «Y es que la historia de la genética forense es también reciente, apenas 37 años. Es el año 1985 el que de modo consensuado se entiende como el del nacimiento de esta rama de la medicina forense y de la genética», apostilló.

Pasó el profesor Lorente a explicar la tipología del ADN (codificante y no codificante, el primero es aquel que es parte de los genes y con cuya secuencia se generarán aminoácidos y posteriormente proteínas, por lo tanto, es parte del código genético y de ahí el calificativo de “codificante») y distintos casos en los que se comenzó a utilizar el ADN para la identificación y esclarecimiento de sucesos, delitos y crímenes. Destacó también la importancia que para la medicina y la genética supuso la aparición de la llamada PCR, «grandes avances en una serie de áreas de la ciencia como la forense, pero también la de estudios poblacionales, estudios de migraciones, la veterinaria, la genética de plantas y vegetales y, por supuesto, incluso la propia historia».

Introdujo también el disertador una advertencia sobre posibles reacciones futuras al asegurar que, actualmente «ya estamos trabajando con modelos que permiten reproducir el rostro de una persona cual si de una fotografía se tratase. Es sin duda algo complejo, pero sobre lo que ya hay grandes e impactantes avances, y que con el desarrollo de la bioinformática y la secuenciación de nueva generación o NGS en su acrónimo inglés, permitirá que en un plazo de pocos años sea una realidad que, por cierto, planteará graves dilemas éticos y legales».

Respecto al trabajo realizado desde la Universidad de Granada donde D. José Antonio Lorente mantiene la actividad con su equipo, éste explicó que la citada universidad tiene un papel relevante al haber sido pionera mundial en esta materia en el desarrollo de las 3 bases más importantes: Fénix, DNA-Prokids y DNA-Pro-Organ. Todo ello a través del Laboratorio de Identificación Genética del Departamento de Medicina Legal que dirige «y que fue creado bajo la tutela de mi querido y añorado maestro el profesor Enrique Villanueva Cañadas», quiso destacar el ponente.

Los tres programas indicados fueron desgranados por el profesor Lorente. Así, explicó que Fénix fue una propuesta, pionera mundialmente, que consistió en generar una base de datos del ADN de restos óseos de cadáveres no identificados (de los que había más de 4.000 en toda España, sin incluir los del llamado contexto de la Memoria Histórica y Democrática), y en paralelo se debería generar otra base de datos de ADN de familiares de personas desaparecidas que voluntariamente accediesen a dar su muestra para proceder a cotejar ambas informaciones. «Desde entonces se han identificado más de 1.500 personas en España. Este programa Fénix fue posteriormente tomado como modelo en otros muchos países», aseveró el conferenciante.

El programa DNI-Prokids se creó en 2004 con el objetivo de combatir la trata de menores y las adopciones ilegales. Desde DNA-Prokids estamos ayudando a muchos países a que generen una base de datos de ADN con dos áreas. La primera con ADN de todas las niñas y niños no adecuadamente identificados, cuyo ADN se toma con autorización del tutor legal del menor de acuerdo a la legislación propia de cada país. En paralelo se toma ADN de familiares de niños desaparecidos que voluntariamente quieren donar una muestra, tras firmar el adecuado consentimiento informado», explicó D. José Antonio Lorente. «Desde el momento en que se puso a trabajar se ha desarrollado, con mayor o menor intensidad, en más de 14 países y estados, lo cual ha permitido identificar y reunir con sus familias a más de 1.800 niñas y niños de Latinoamérica y de Asia, regiones geográficas en las que hemos centrado nuestros esfuerzos, ya que lo limitado de la financiación y lo complejo de la burocracia y de la legislación, que es diferente en cada país, enlentece y dificulta el proceso. Además, sirve para detectar adopciones ilegales, aquellas en las que una persona se hace pasar por la madre o el padre del menor».

Finalmente, el último proyecto con vocación mundial explicado por el profesor Lorente fue la base de datos DNA-Pro-Organ, que nació en 2016, y que está desarrollándose en este momento, diseñada para luchar contra el tráfico de órganos, problema universal y creciente. El sr. Lorente aseguró que se estima que un 10% de todos los trasplantes practicados en el mundo son ilegales, lo cual supone unos 15.000 trasplantes al año. La gran mayoría de trasplantes, legales e ilegales, son de riñón, con cifras cercanas al 70% del total.

Casos históricos: La familiar del Zar, la Reina Doña Blanca de Navarra y Francisco de Miranda

En la última parte de su discurso de ingreso, el doctor Lorente Acosta abordó algunos de los casos históricos que, con diferentes conclusiones, se han desarrollado usando el ADN como medio de identificación. Dividió esta fase en dos apartados. En el primero abordó dos ejemplos de casos ya estudiados donde el ADN ayudó a resolver las dudas, detallando la identificación de la familia del Zar Nicolas II de Rusia. Luego abordó un caso de intento de identificación de los restos de la Reina Doña Blanca de Navarra, realizado por su personal en 1995 donde el resultado fue negativo, y finalizó con dos casos complejos que están en marcha bajo la dirección de su equipo: el caso de Cristóbal Colón y el de la identificación de los restos de Francisco de Miranda, tan ligado a San Fernando. Referente a este tercer personaje, el ponente anunció que el Gobierno de Venezuela ha reiterado muy recientemente el interés de que se realice el estudio, que fue interrumpido por el COVID, «y esperamos poder llevarlo a cabo a lo largo de 2023, con un resultado que obviamente no sabemos si será positivo en cuanto a la identificación, pero que algo aportará al conocimiento de este personaje histórico tan importante en la independencia de la América española». El profesor Lorente se comprometió, al finalizar su intervención, a que los nuevos hallazgos relativos a Francisco de Miranda sean revelados y expuestos en San Fernando «aquí, en mi academia de San Romualdo».

Tras su aplaudido discurso de ingreso, D. José Antonio Lorente cumplió con el solemne ritual de ingreso en esta Real Academia, el presidente D. José Enrique de Benito Dorronzoro le impuso la medalla de académico y le hizo entrega del diploma acreditativo, dándole la bienvenida y agradeciéndole su docto discurso.

A continuación puede visionarse el vídeo con la sesión de junta pública y solemne completa y una galería fotográfica de la misma.

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