García-Cubillana de la Cruz: "Se estima que el 60% de la población mundial sufrirá obesidad en el año 2030"

El coronel médico, doctor, pediatra y miembro de la junta de gobierno de la Real Academia de San Romualdo de Ciencias, Letras y Artes, Juan Manuel García-Cubillana de la Cruz, ofreció el pasado 11 de febrero de 2020, una conferencia enmarcada en la programación de actos de la institución académica para el curso 2019-2020. Con el tema de la obesidad y su evolución en la sociedad actual, el conferenciante ofreció una charla bajo el título ‘La obesidad, pandemia del siglo XXI. ¿Es todo sobrealimentación o falta de ejercicio?’

El auditorio del Centro de Congresos ‘Cortes de la Real Isla de León’ fue el marco -como es habitual- donde se desarrolló un acto que se inició con las palabras de presentación del presidente de la Academia, D. José Enrique de Benito Dorronzoro, y la lectura del acta por parte de la secretaria general de San Romualdo, Dª Adelaida Bordés Benítez. Dado que el conferenciante es miembro de la Academia, no se procedió a detallar la trayectoria curricular de éste, como es norma en la academia ya fin de evitar reiteraciones.

Conocido, prestigioso por su recorrido profesional y querido en la ciudad, el doctor García-Cubillana de la Cruz quiso estructurar su conferencia en dos partes. En la primera ofreció un prolijo número de datos estadísticos acompañados de proyecciones infográficas en las que las personas asistentes podían visionar los números con mayor comodidad. Guarismos referidos a la situación actual según los datos oficiales de estos últimos años en cuanto a personas consideradas obesas, según los países en los que residen, edades, etc.

El doctor García-Cubillana de la Cruz afirmó que la obesidad se ha multiplicado mundialmente en las últimas cuatro décadas, aportando un lacónico dato: se estima que, para el año 2030, el 60% de la población global tendrá sobrepeso u obesidad, de continuar con la actual tendencia. Ello además ocasionará un coste de, 2,8% del Producto Interior Bruto mundial (PIB), lo que supondrá unos 2 billones de euros «que es el doble de la economía española, una candidad que se destinará para el tratamento de las enfermedades derivadas de esta situación».

En la comparativa mundial, España se encuentra en la media de los países con obesidad. No obstante, Andalucía sí es una de las comunidades autónomas con mayor número de personas con peso, junto con Galicia y Asturas, si bien el doctor García-Cubillana apuntó que las medidas que en los últimos años está adoptando la Junta de Andalucía en Salud parecen reducir las cifras de obesidad infantil en la comunidad autónoma.

El segundo pilar sobre el que el conferenciante basó su disertación fue en la exposición del problema a través de cinco factores, «porque el tema de la obesidad es muy complejo, existen factores sociales y psicológicos que influyen en cada persona», por lo que pasó a reflexionar sobre el sobrepeso basándose en los factores de la genética, la gestación, la alimentación, el sedentarismo y las enfermedades y fármacos.

Previamente a todo ello, el doctor Juan Manuel García-Cubillana quiso advertir sobre los conceptos de sobrepeso y obesidad, exponiendo la fórmula científica que se emplea para detectar en cada persona el denominado Índice de Masa Corporal (IMC) que se obtiene dividiendo el peso en kilos entre la altura en metros al cuadrado, lo que aporta un cuadro de cifras que indica un mayor o menor peso.

«Hay que dejar claro que la obesidad es un exceso de grasa, no exceso de peso», afirmó el disertador, que mostró además como ejemplo una imagen de la campeona mundial de halterofilia Lydia Valentín, «una deportista que no es obesa, sino que posee mucho músculo», pormenorizando sobre las fórmulas que se emplean para medir la masa magra del ser humano.

Ya a la hora de entrar en los factores anteriormente reseñados, en el apartado de la genética quiso el conferenciante decir que «es un error relacionar el sobrepeso con la genética», a pesar de que es más frecuente que se sea obeso si los padres también lo son, «pero tenemos que considerar que realmente depende de estilo de vida por el que optemos. Nuestra manera de vivir puede reprimir estos genes y por eso estamos trabajando en tratar de cambiar los hábitos», explicando además cómo el cuerpo asimila la comida, la importancia de la insulina y la hipótesis llamada ‘del gen ahorrador», que hace referencia a una estrategia del genoma humano para sobrevivir en tiempos pasados conjugada con el modo de vida actual. En un principio, el homo sapiens, primer humano anatómico tuvo que enfrentarse a duras condiciones de vida, ya que debía competir frente a otras especies para salvarse y dedicar largas horas a la caza y recolección de frutas y verduras para sobrevivir.

El hombre primitivo, cazador- recolector debía caminar extensas distancias para poder alimentarse y debido a esto, el organismo fue desarrollando una capacidad biológica para comer todo lo que pudiera cuando fuera posible y almacenar energía al máximo para sobrevivir hasta la próxima comida. Asimismo, el genoma prefería las comidas más grasas ya que aportan más calorías en menor volumen y permiten la supervivencia ante los climas fríos y duras caminatas y los prolongados períodos sin alimentos.

A este comportamiento evolutivo se lo conoce como «genotipo ahorrador», y más allá de ser una teoría, hasta el momento es un postulado muy adecuado para explicar por qué el contexto cada vez más cómodo y favorable para la vida humana se vuelve perjudicial para la salud y contribuye a la obesidad. Según la teoría, lo que antes fue un rasgo adaptativo favorable y permitió mantenerse vivo a expensas de los depósitos grasos, hoy predispone a enfermedades crónicas metabólicas.

En el ámbito de la gestación, el doctor García-Cubillana de la Cruz citó la teoría de la importancia que para el ser humano tiene los primeros mil días de vida, si bien hay que considerar en ellos los intrauterinos, es decir, desde su concepción, lo que es muy relevante la actitud y el peso que posean las embarazadas ya que una buena alimentación y estilo de vida «es un factor extraordinario para reprimir los genes heredables en el caso de contemplar obesidad», señaló el conferenciante, apostillando que precisamente investigaciones sobre este tema se están realizando en la Universidad de Cádiz y acabarán con un estudio final en 2021.

Ya en el apartado de la alimentación, el disertador advirtió que, a lo largo de los años, la ciencia y las investigaciones avanzan y «es necesario tener una mentalidad abierta, porque lo que estaba proscrito hace años ahora puede estar prescrito», recordando que en su momento se había recomendado desechar alimentos y productos que hoy día son beneficiosos, caso del huevo, el pescado azul, etc. El doctor indicó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda el consumo de fibra, que el consumo de grasas no supere el 30%, potenciar la lactancia materna y disminuir las grasas saturadas, «que son inflamatorias y provocan riesgo de problemas coronarios». Bajar las grasas trans, de aceites vegetales y afirmó una frase muy explicativa: «Hay que volver a la comida casera y comprar en el mercado de abastos». Tras señalar los beneficios del aceite de oliva virgen y la necesidad de rechazar otros como el de palma, recordó que la alimentación hay también que adaptarla cuantitativamente a la edad, por lo que recomendó moderación a partir de los 40 años. Los problemas originados por los azúcares, los niveles de obesidad infantil y en la adolescencia dieron paso a sus reflexiones sobre el sedentarismo como el cuarto aspecto a tratar, donde el conferenciante hizo una referencia histórica sobre los hábitos del ejercicio para mantener el cuerpo, las pruebas de atletismo, los ejercicios isométricos, isotónicos, anaerónicos y aeróbicos, relacionando este último con la frecuencia cardíaca y el consumo de oxígeno, así como las técnicas de running, jogging, footing y la importancia y necesidad de andar como uno de los ejercicios más importantes para cuidar el cuerpo del ser humano.

Finalmente, el doctor García-Cubillana de la Cruz trató el apartado de las enfermedades y fármacos para la obesidad, no sin antes alertar sobre las repercusiones que tiene la obesidad, especialmente psicosociales, afirmando que la sociedad actúa sobre los niños de una manera especialmente cruel. «Los niños obesos son estigmatizados, se les discrimina, no participan de los juegos, padecen absentismo escolar, sufre los mismos efectos que pueda padecer quienes tienen la condición de homosexual y más aun que la discriminación racional», aseguró el conferenciante, apostillando además que «no existe ningún medicamento bueno para adelgazar».

Con la exposición sobre las últimas medidas y estrategias institucionales para combatir la obesidad, entre las que figuran estudios que marcan actuaciones sobre la publicidad dirigida a menores, impuestos a bebidas azucaradas, reformulación de productos procesados y las conclusiones del informe Predimed sobre la aplicación de la dieta mediterránea, el doctor García-Cubillana de la Cruz finalizó su exposición, tomando la palabra el presidente de la Academia de San Romualdo, D. José Enrique de Benito Dorronzoro, para agradecer al conferenciante su valiosa aportación a un tema socialmente candente.

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