‘Zurbarán, la luz imposible’ , la exposición del grupo fotográfico Tercero Efe, llega a San Fernando de la mano de la Academia

La exposición ‘Zurbarán, la luz imposible’, del colectivo fotográfico Tercero Efe, acaba de llegar a San Fernando de la mano de la Real Academia de San Romualdo. La muestra fue inaugurada el martes 19 de noviembre en el Centro de congresos Cortes de la Isla de León, donde permanecerá expuesta hasta el viernes 29.

Los cuatro fotógrafos gaditanos que conforman Tercero Efe (Rafael Sánchez, Paco Rocha, Rafa Pérez y Juan Martín Beardo) proponen una lectura singular de la obra de Zurbarán, inspirados por las distintas piezas del pintor que se conservan en el Museo de Cádiz. “En unos, el fotógrafo intenta reproducir fielmente lo representado en la pintura, en otros se trata de interpretaciones de la obra y en otras, incluso, lo que se trata de mostrar fotográficamente es el concepto representado más que la imagen en sí misma. Nuestro trabajo bebe un poco de todas estas formas de representar la pintura. No son copias fieles de los originales, no retratamos conceptos y tampoco nos atreveríamos a decir que lo que hemos hecho sean interpretaciones de los cuadros. Quizá, lo que hemos intentado mostrar no sea más que la emoción y la sensación que produce la contemplación del cuadro original”, cuentan los creadores.

La Academia de San Romualdo quiso completar el acto de inauguración con una conferencia previa a la apertura de la exposición. Una disertación que estuvo a cargo de D. Juan Antonio Lobato García, vocal de artes de la junta de gobierno de la institución académica. En su exposición, acompañada de imágenes, realizó una semblanza de la trayectoria artística de Francisco de Zurbarán, el pintor del siglo de oro español nacido en 1598 y fallecido en 1664.

Tras exponer la importancia de pintores de renombre en el barroco como Caravaggio, con su tratamiento de los clarosocuros, el tenebrismo y en definitiva la luz que influenció en Zurbarán, o la necesidad de reivindicar nombres como la pintora Artemisia Gentileschi, Lobato pormenorizó sobre obras destacadas del artista como ‘Cristo en la cruz’ (1627), en una comparativa con el Cristo crucificado de Velázquez, pintor contemporáneo y amigo de Zurbarán, detallando las diferencias entre ambos, ‘Santa Ágeda’ (1630) como uno de los ejemplos de la etapa tenebrista del pintor o ‘Agnus Dei’ (1635-1640), con su destacada simbología pascual y texturas en el tratamiento. El conferenciante se detuvo así mismo en los óleos de naturaleza muerta como los bodegones, especialmente en el cuadro ‘Bodegón con cacharros’ (1633) y su disposición espacial de los elementos especialmente en el caso de los dos platos que conforman los extremos y su retrato angular respecto al ojo del espectador.

«Zurbarán es uno de los pintores más importantes de la marca España, del que presumimos cuando nos encontramos fuera y de mostrar la belleza de nuestra patria se trata», afirmó D. Juan Antonio Lobato, que destacó la evolución perfeccionista que el pintor demostró en el tratamiento de la luz con respecto a Caravaggio y otros.

«El arte puede dar lugar a experiencias que podríamos calificar de místicas», aseveró el disertador en la recta final de su conferencia, siendo aplaudido antes de que el Sr. presidente cediera la palabra a D. Juan Martín Beardo que, en nombre del colectivo Tercero Efe, explicó el objetivo y motivos de la exposición que posteriormente fue inaugurada.

«No hay nada más que una a fotógrafos y pintores que la luz»

En sus palabras, D. Juan Martín Beardo afirmó que el grupo disfrutó de esta original manera de homenajear a Zurbarán. Sobre el origen del nombre de la muestra, aseveró que «no hay nada más que una a un fotógrafo y a un pintor que la luz. El manejo de la luz nos une a ambos». Tras visionar los óleos del pintor español en el Museo de Cádiz, se plantearon como objetivo reproducir esa extraordinaria luz en sus fotografías en las que plasman además modelos ataviados como los protagonistas de estas pinturas. Los primeros resultados bastante negativos en sus pretensiones -según explicó- «se solventaron cuando nos dimos cuenta que la luz de Zurbarán es mentira. Nosotros iluminamos con medios artificiales, pero en el barroco Zurbarán tenía solo una ventana a su lado. De modo que él soño la luz, la inventó, la trasladó a su paleta y la llevó a sus lienzos con esa maravilla de efecto, las texturas, las telas pintadas, las flores…Y desde el momento que nos dimos cuenta, fuimos tras ella para conseguir lo imposible».

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